TRATADO HISTÓRICO

MARRUECOS Y FRANCIA CIERRAN UNA DOCENA DE ACUERDOS Y PREPARAN UN TRATADO HISTÓRICO

El Reino de Marruecos y la República Francesa han escrito este jueves una nueva página en su historia compartida con la celebración de la 15ª Reunión de Alto Nivel (RAN), un foro que no se convocaba desde 2019 y que regresa para marcar el inicio de una era de cooperación sin precedentes. El Jefe del Gobierno marroquí, Aziz Akhannouch, y el Primer Ministro francés, Sébastien Lecornu, han copresidido unas conversaciones que trascienden el mero protocolo para adentrarse en el terreno de la acción tangible y el proyecto compartido.

El viaje de Lecornu a Rabat, el primero al extranjero desde su llegada a Matignon, ha estado acompañado de una delegación de doce ministros —incluyendo los titulares de Exteriores, Interior y Economía—, lo que demuestra la voluntad política inequívoca del Elíseo de colocar a Marruecos en el centro de su estrategia mediterránea y africana. La ceremonia inaugural, que incluyó un emotivo homenaje en el Mausoleo de Mohammed V, ha dado paso a un intenso programa de trabajo que ha culminado con la firma de una docena de instrumentos jurídicos.

Aziz Akhannouch ha sido el encargado de abrir la sesión con un discurso que ha puesto el acento en la realización de los compromisos. «Esta reunión marca la entrada en la fase de implementación operativa de la visión común trazada por Su Majestad el Rey Mohammed VI y el Presidente Macron«, ha declarado el responsable marroquí, quien ha subrayado que el Partenariado de Excepción Reforzado «ya no es solo un concepto político, sino un motor de proyectos estructurantes«.

El jefe del Ejecutivo marroquí ha desglosado los ejes de esta nueva dinámica, destacando el papel de la transición energética y la descarbonización industrial como vectores de crecimiento compartido. En este contexto, se ha anunciado el lanzamiento de una convocatoria para las empresas para que manifiesten su interés en la realización de la interconexión eléctrica entre ambos países, un proyecto que aspira a unir las redes energéticas de Europa y el norte de África. Asimismo, la financiación de la línea de alta velocidad Kenitra-Marrakech, confirmada mediante un protocolo específico, refuerza la apuesta por una movilidad sostenible de cara a los grandes eventos internacionales que acogerá el Reino.

El frente de la seguridad ha ocupado un lugar destacado en las deliberaciones. Lecornu ha elogiado sin ambages la «excelente cooperación« entre los servicios de inteligencia y los cuerpos policiales de ambos países. «La confianza mutua nos ha permitido alcanzar éxitos operativos sin precedentes en las últimas semanas en la lucha contra el crimen organizado yel narcotráfico«, ha afirmado el Primer Ministro galo, quien ha avanzado la intención de París de elevar esta colaboración a un «rango superior« mediante la firma de un acuerdo de seguridad global en los próximos meses. Este reconocimiento público a la eficacia de los servicios marroquíes refuerza la percepción del Reino como un socio indispensable para la estabilidad en el Mediterráneo y el Sahel.

En el plano humanista, los acuerdos firmados por el ministro Mohamed Mehdi Bensaid con su homóloga francesa abren nuevas perspectivas para la industria cinematográfica y los intercambios artísticos en el continente africano, consolidando a Marruecos como plataforma cultural. La cooperación educativa también se ha visto reforzada con la firma de una declaración sobre la enseñanza de la lengua árabe y la historia en los centros franceses del Reino, así como con convenios de colaboración entre las escuelas de formación marítima y los centros de investigación agronómica, como el suscrito entre el Instituto Agronómico y Veterinario Hassan II y el Centro francés de Cooperación Internacional en Investigación Agronómica (CIRAD).

Uno de los momentos de mayor trascendencia política se ha vivido en la rueda de prensa conjunta, cuando Sébastien Lecornu ha reiterado el apoyo «intangible« de Francia a la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara. «Esta posición es firme y no variará «, ha sentenciado el Primer Ministro, quien ha recordado que su país se mantiene «leal y fielmente« al lado del Reino, en línea con la claridad expresada por Emmanuel Macron en el mensaje a la Nación del 30 de julio de 2024. Esta declaración, recibida con satisfacción por la diplomacia marroquí, disipa cualquier especulación y coloca a París como un aliado firme en la defensa de la integridad territorial del Reino, un asunto que durante décadas había sido motivo de fricción pero que hoy se erige como el cimiento de la confianza renovada.

Más allá del presente, Lecornu ha desvelado los planes para el futuro inmediato al confirmar que ambos países trabajan en la elaboración de un tratado bilateral inédito. «Será el primero que Francia firme con un país no perteneciente a la Unión Europea«, ha enfatizado el mandatario, quien ha explicado que este instrumento legal, similar al que París mantiene con Alemania o Italia, se rubricará durante la próxima visita de Estado de Su Majestad el Rey Mohammed VI a París, prevista para el próximo otoño. Este tratado, calificado por la prensa francesa como «fuera de norma«, no solo celebrará la amistad histórica, sino que organizará el futuro común en un marco estable y ambicioso, abordando los desafíos de las próximas décadas con una visión estratégica compartida.

La 15ª Reunión de Alto Nivel ha dejado patente que Marruecos, bajo el liderazgo visionario de SM Mohammed VI, ha logrado situar su relación con Francia en un plano de igualdad estratégica y respeto mutuo. El Reino no solo consolida su posición como puerta de entrada a África para las inversiones europeas, sino que también se erige en un artífice de la estabilidad regional. Con los acuerdos firmados, la promesa de un tratado histórico y el respaldo explícito a su soberanía, Rabat sale fortalecido de esta cumbre, listo para afrontar los retos del siglo XXI con un socio de primer orden a su lado.