COLOMBIA ABRE OFICIALMENTE UNA NUEVA ETAPA CON MARRUECOS Y DEFINE SU POSICIÓN SOBRE EL SÁHARA

El presidente Abelardo de la Espriella ha comenzado a definir las prioridades internacionales de su nuevo Gobierno con un gesto de fuerte alcance diplomático hacia Marruecos. En su primera gran definición de política exterior tras asumir el poder, Bogotá ha confirmado oficialmente su reconocimiento de la soberanía marroquí sobre todo su territorio, incluido el Sáhara, y ha congelado las relaciones diplomáticas y el reconocimiento de la denominada «rasd».
La decisión representa un cambio significativo respecto de la política del anterior Ejecutivo colombiano. La Cancillería precisa que la nueva posición es resultado de una «revisión soberana» y recuerda que Naciones Unidas no reconoce a la pretendida «rasd» como Estado miembro. Bogotá vincula asimismo la medida al fortalecimiento de su asociación estratégica con el Reino de Marruecos.
El comunicado reviste una importancia particular por tres elementos fundamentales. En primer lugar, constituye una de las primeras definiciones de política exterior del presidente De la Espriella y ofrece una indicación temprana sobre la orientación diplomática de su mandato. En segundo término, convierte en posición oficial del Estado colombiano el acercamiento hacia la posición marroquí sobre el Sáhara. Finalmente, proyecta esta nueva orientación al ámbito multilateral, especialmente al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
Colombia establece expresamente que no mantendrá contactos políticos o diplomáticos ni intercambios de misiones con la pretendida «RASD» y que tampoco le brindará respaldo en organismos internacionales, incluidas Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad.
Este compromiso cobra una dimensión adicional ante la reunión del Consejo de Seguridad prevista para octubre, en la que Colombia participará como miembro no permanente. El anuncio anticipa así una posición colombiana favorable a Marruecos durante las próximas discusiones sobre el Sáhara y refuerza la dimensión internacional del acercamiento bilateral.
La nueva etapa se inició con la investidura presidencial del 7 de agosto en Cali, a la que asistió Nasser Bourita en representación de Su Majestad el Rey Mohammed VI. El comunicado confirma ahora políticamente esa dinámica y plantea elevar la asociación entre ambos países mediante una cooperación reforzada en comercio, inversiones, turismo, seguridad alimentaria, puertos, logística y conectividad atlántica.
Bogotá y Rabat abren de este modo un nuevo capítulo de una relación diplomática de casi cinco décadas, con la voluntad declarada de dotarla de una dimensión estratégica y de largo plazo.