NUEVO GOBIERNO MARROQUÍ

EL NUEVO GOBIERNO MARROQUÍ SITÚA LA JUSTICIA SOCIAL, LA IGUALDAD Y EL DESARROLLO TERRITORIAL ENTRE SUS PRIORIDADES

La consolidación del Estado social, la reducción de las desigualdades y la promoción de un desarrollo equilibrado entre las distintas regiones de Marruecos constituyen algunos de los principales ejes de la nueva etapa gubernamental inaugurada este viernes con el nombramiento, por Su Majestad el Rey Mohammed VI, del Ejecutivo presidido por Fatima Ezzahra El Mansouri.

La nueva configuración gubernamental refleja la voluntad de situar la dignidad de los ciudadanos y la justicia social en el centro de las políticas públicas, mediante una acción orientada a mejorar las condiciones de vida, ampliar el acceso a las oportunidades y reforzar los mecanismos de protección frente a las situaciones de vulnerabilidad.

Esta orientación parte de la consideración de que la eficacia gubernamental no constituye un objetivo en sí mismo, sino un instrumento para alcanzar resultados concretos en beneficio de la población. La reducción de las desigualdades sociales y territoriales deberá, por tanto, servir como uno de los principales criterios para evaluar el desempeño del nuevo Ejecutivo.

La igualdad ocupa un lugar destacado en esta nueva etapa, tanto por la presencia de mujeres en puestos de responsabilidad como por la incorporación de esta dimensión a la estructura ministerial. El nombramiento de Najwa Koukouss como ministra de Familia, Desarrollo Social e Igualdad ilustra la importancia atribuida a las políticas de inclusión y promoción de la igualdad de oportunidades.

Este departamento contará con Rachid Hamouni como ministro delegado encargado de la Inclusión Social, en una organización que pretende articular las políticas familiares y sociales con medidas específicas destinadas a favorecer la integración de los sectores más vulnerables.

La juventud representa otro de los ámbitos prioritarios. El Ministerio de Juventud, Cultura y Deportes, dirigido por Mohamed Mehdi Bensaid, contará con Salah-Eddine Abkari como ministro delegado encargado de la Juventud, reforzando así la atención institucional a las aspiraciones de las nuevas generaciones.

La educación, la formación profesional y la lucha contra el abandono escolar adquieren igualmente una importancia estratégica. La nueva estructura ministerial busca favorecer una mayor articulación entre el sistema educativo, la adquisición de competencias y las necesidades del mercado laboral, con el objetivo de ampliar las oportunidades de inserción profesional.

En el ámbito sanitario, el nombramiento de Younes Bjijou como ministro de Sanidad y Protección Social se inscribe en la voluntad de reforzar las políticas destinadas a mejorar el acceso a los servicios esenciales y consolidar los mecanismos de protección social.

La equidad territorial constituye otro de los compromisos centrales de la nueva orientación gubernamental. El objetivo consiste en promover un desarrollo cuyos beneficios alcancen a todas las regiones del Reino y a las distintas categorías de la población, reduciendo las disparidades en materia de infraestructuras, servicios públicos y oportunidades económicas.

El diálogo social, por su parte, se perfila como otro instrumento esencial para acompañar las reformas. La designación de Abderrahim Chahid como ministro de Empleo y Diálogo Social pone de relieve la importancia de la concertación en la búsqueda de respuestas a los desafíos laborales y sociales.

La nueva etapa gubernamental pretende, en definitiva, combinar el dinamismo económico con una distribución más equitativa de sus beneficios, de manera que el crecimiento se traduzca en oportunidades reales para los ciudadanos y en una mejora de sus condiciones de vida.