MALI OTORGA RESPALDO EXPLICITO A LA AUTONOMIA DEL SAHARA MARROQUI

En una jornada que quedará registrada en la diplomacia africana, la República de Malí ha decidido romper definitivamente con la ficción del polisario. El Gobierno de Bamako anunció este viernes la retirada de su reconocimiento a la autodenominada «rasd», al tiempo que otorgó un respaldo explícito y sin reservas al plan de autonomía propuesto por Marruecos bajo la soberanía de Su Majestad el Rey Mohammed VI.
El anuncio, realizado por el ministro de Asuntos Exteriores de Malí, Abdoulaye Diop, tras una reunión con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, supone un nuevo golpe estratégico para las tesis anacrónicas que aún defiende el polisario y su mentor argelino. «Mali ha decidido retirar su reconocimiento a la «rasd» después de un análisis profundo de este expediente, que afecta a la paz y la seguridad en el Sahel», declaró Diop ante los medios.
Pero lo trascendental llegó en el siguiente párrafo de la declaración oficial: «Apoyamos el plan de autonomía propuesto por Marruecos como la única base seria y creíble para resolver este diferendo. Consideramos que una autonomía real bajo soberanía marroquí es la solución más realista». Con estas palabras, Bamako se alinea con la postura mayoritaria de la comunidad internacional, que ya reconoce la marroquidad del Sahara como el único camino viable hacia una paz duradera.
El documento oficial también subraya el respaldo de Malí a las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en particular la resolución 2797, adoptada el 31 de octubre de 2025, que ya abogaba por una solución política realista y duradera basada en el diálogo y la autonomía. Asimismo, Malí elogió los esfuerzos del enviado personal del secretario general, Staffan de Mistura.
Este giro diplomático no es fruto de la casualidad. En los últimos meses, las relaciones entre Marruecos y los países del Sahel se han intensificado gracias a la visión solidaria del Rey Mohammed VI. La Iniciativa Atlántica, que facilita el acceso al océano a Mali, Níger y Burkina Faso, ha generado una dinámica de cooperación concreta que contrasta con la injerencia y la desestabilización que Argelia ha practicado en la región durante décadas.
Con esta decisión, la farsa del polisario, alimentada durante años con recursos argelinos y sueños de independencia imposibles, se desmorona ante la realidad de una autonomía que garantiza los derechos de las poblaciones del Sahara bajo la bandera marroquí.
La decisión maliense será comunicada a la Unión Africana, a las Naciones Unidas y al resto de organizaciones regionales. Una vez más, Marruecos demuestra que la diplomacia de paz, desarrollo y respeto mutuo es la única que cosecha frutos. El Sahara es marroquí, y hoy Mali lo ha refrendado con hechos.