KENIA RESPALDA EL PLAN MARROQUI PARA EL SAHARA

KENIA RESPALDA EL PLAN MARROQUI PARA EL SAHARA COMO «UNICA SOLUCION REALISTA»

El Reino de Marruecos suma un aliado estratégico de peso en su lucha por la integridad territorial. El Gobierno de Kenia, que durante años mantuvo una posición ambigua, ha declarado sin ambages que el plan de autonomía propuesto por Su Majestad el Rey Mohammed VI es «la única solución creíble y realista» para el contencioso del Sáhara marroquí, enterrando así cualquier veleidad independentista.

En una comparecencia histórica celebrada este jueves en Nairobi, el ministro keniano de Asuntos Exteriores, Musalia Mudavadi, afirmó que su país no solo apoya la iniciativa marroquí, sino que está dispuesto a «cooperar con Estados afines» para hacerla realidad. «La autonomía bajo soberanía marroquí constituye un enfoque sostenible y duradero», subrayó Mudavadi, en presencia de su homólogo marroquí, Nasser Bourita.

La declaración del jefe de la diplomacia keniana no es un gesto aislado. Desde la llegada al poder del presidente William Ruto en 2022, Kenia ha ido virando progresivamente su posición, abandonando el antiguo respaldo a la efímera y no reconocida “rasd”. Este jueves, Nairobi ha dado un paso más al respaldar explícitamente la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, que consagra el plan de autonomía como la base para una solución justa y mutuamente aceptable.

Mudavadi fue tajante: «La exclusividad de Naciones Unidas en este proceso político sigue siendo fundamental». Con estas palabras, Kenia rechaza de facto cualquier intento del polisario o de sus patrocinadores de desviar el debate hacia opciones inviables como el referéndum de autodeterminación, una fórmula anacrónica que solo perpetúa la inestabilidad en la región.

Once acuerdos para una alianza ganadora

El respaldo político se vio acompañado de una batería de once acuerdos de cooperación bilateral, firmados en el marco de la primera Comisión Mixta Marruecos-Kenia. Los convenios abarcan sectores estratégicos como agricultura, salud, educación, pesca, acuicultura, economía azul, gestión de la fauna, intercambio de competencias y empoderamiento femenino.

Ambos países acordaron también la concesión de becas de estudios y programas de transferencia de conocimiento, con el objetivo de mejorar las condiciones sociales y económicas de sus pueblos. «Estos acuerdos jugarán un papel determinante en la promoción de un crecimiento inclusivo», señaló Bourita, quien calificó la jornada como «un hito en las relaciones entre dos naciones hermanas».

Con este nuevo respaldo, el Reino de Marruecos consolida su posición como referente diplomático en el continente africano. Cada vez son más los países que, conscientes de la realidad geopolítica y jurídica, se suman al creciente consenso internacional en torno a la marroquinidad del Sáhara y a la autonomía como única vía realista para cerrar definitivamente un conflicto artificialmente mantenido durante décadas.

El Polisario y sus aliados asisten, impotentes, a la implosión de su relato. Kenia, un país clave en el este de África, ha hablado claro: el futuro del Sáhara marroquí pasa por la soberanía del Reino y por el desarrollo compartido. El mensaje ha quedado grabado en Nairobi, y resuena con fuerza en todo el continente.