Fósiles humanos descubiertos en Marruecos aclaran un período clave en la evolución humana

El descubrimiento de fósiles humanos antiguos en la cantera Thomas I, cerca de Casablanca, pone de relieve el papel central desempeñado por las instituciones marroquíes en la investigación sobre los orígenes de la humanidad. Este hallazgo se inscribe en el programa «Prehistoria de Casablanca», desarrollado bajo la tutela del Ministerio de la Juventud, la Cultura y la Comunicación y del Instituto Nacional de Ciencias de la Arqueología y del Patrimonio, con una dirección científica asumida por el prehistoriador marroquí Abderrahim Mohib. La investigación confirma la posición de Marruecos como un actor científico de primer orden en el estudio de la prehistoria africana.
Los fósiles analizados muestran una combinación de caracteres anatómicos primitivos y derivados. Esta configuración sugiere la existencia de poblaciones humanas próximas a una fase de divergencia evolutiva mayor, situada entre las formas antiguas del género Homo erectus y las líneas derivadas más recientes que condujeron, entre otras, al Homo sapiens. Estos datos contribuyen a colmar un vacío significativo del registro fósil africano para este periodo clave.
Al poner estos restos en relación con los datos paleogenéticos disponibles, el estudio refuerza la hipótesis de una divergencia temprana entre las líneas africanas y euroasiáticas, de las que surgirían posteriormente los neandertales y los denisovanos. Asimismo, subraya la antigüedad y profundidad de las raíces africanas de la humanidad, destacando el papel determinante del norte de África en esta historia evolutiva.