SU MAJESTAD MOHAMMED VI TRAZA UNA VISIÓN ESTRATÉGICA

MOHAMMED VI TRAZA UNA VISIÓN ESTRATÉGICA PARA EL DESARROLLO DE MARRUECOS Y SU PROYECCIÓN INTERNACIONAL

Su Majestad el Rey Mohammed VI llamó a acelerar la transformación económica de Marruecos mediante una nueva generación de proyectos estratégicos destinados a reforzar la competitividad del Reino y consolidar su posición como potencia emergente, en un contexto de profundas transformaciones geoeconómicas.

En su discurso ante el Parlamento con motivo de la apertura de la XII Legislatura, el Soberano destacó las oportunidades de consolidar los avances económicos, políticos y sociales. Con un enfoque de lucidez y responsabilidad, reconoció tanto los logros alcanzados como los desafíos pendientes, sin caer en el triunfalismo ni en el derrotismo.

El Monarca defendió un modelo de crecimiento que combine dinamismo económico y justicia social y territorial, con una distribución más equilibrada de las oportunidades entre ciudadanos y regiones. Insistió en traducir las orientaciones estratégicas en resultados concretos y duraderos.

«Hoy, además de acelerar los proyectos de infraestructura ya programados, es preciso poner en marcha una nueva generación de grandes estrategias», afirmó, al identificar como prioridades la seguridad hídrica, energética y alimentaria, el desarrollo industrial, la economía digital y la inteligencia artificial.

El fortalecimiento de las reservas estratégicas y la garantía del suministro de productos básicos figuran igualmente entre las prioridades para reducir la vulnerabilidad ante perturbaciones externas. Su Majestad El Rey exhortó además al sector privado a intensificar la inversión, la innovación, la creación de empleo y la expansión de las exportaciones, contribuyendo a diversificar y modernizar el tejido productivo.

Más allá de los objetivos sectoriales, el Soberano vinculó esta transformación con la confianza en las capacidades del país y con una responsabilidad colectiva que permita convertir los avances nacionales en nuevas oportunidades de desarrollo.

En el plano internacional, Mohammed VI reafirmó la condición de Marruecos como socio fiable y responsable, respetuoso de sus compromisos y partidario de relaciones basadas en la reciprocidad. En materia migratoria, advirtió de que el modelo actual de cooperación ha alcanzado sus límites debido a las crisis recurrentes, la instrumentalización política y mediática y el estancamiento de expedientes sensibles.

Entre las dificultades mencionó la repatriación de menores no acompañados y de personas que se atribuyen indebidamente la condición de refugiados, situaciones que, según señaló, pueden favorecer a las redes criminales y obstaculizar una gestión humana y eficaz de los flujos migratorios.

Frente a estos desafíos, anunció que Marruecos presentará a sus socios, especialmente europeos, un documento de visión estratégica y práctica basado en el codesarrollo, la competitividad económica y la estabilidad regional. La iniciativa busca impulsar una relación Norte-Sur entre iguales, en la que el Reino formule propuestas propias y promueva la corresponsabilidad.

Respecto de España, el Rey destacó los avances de la cooperación bilateral, especialmente contra la inmigración irregular, pero recordó que esta asociación constituye una elección soberana y voluntaria que no puede someterse a presiones, amenazas ni chantajes. Reclamó respeto mutuo, voluntad política y diálogo constructivo frente a las controversias.

El discurso articula así una hoja de ruta que combina modernización económica, seguridad estratégica y justicia territorial con una diplomacia proactiva. Con ella, Mohammed VI reafirma la ambición de consolidar a Marruecos como potencia emergente y actor internacional comprometido con el desarrollo compartido.